Gabriel Alberto Ramírez Nazariego

Cultura legal, conocimiento jurídico para todos

TERCERA PARTE
Cómo pagar el empoderamiento jurídico: Estructuras y fuentes alternativas
En los artículos anteriores hablamos que las organizaciones de empoderamiento jurídico ayudan a las personas a utilizar las leyes por sí mismas para resolver sus problemas judiciales más apremiantes.

En muchos países, los servicios para ayudar a los segmentos más pobres de la sociedad con esta clase de problemas jurídicos suelen ser proporcionados por las ONG, a menudo con financiamiento de donantes internacionales y con aportaciones pro bono esporádicas de abogados.

Las normas sobre gastos de los donantes no siempre son propicias para la creación de dotaciones, pero deberían serlo para las organizaciones de confianza.

Los gobiernos también pueden hacer un mayor esfuerzo para poner en marcha el mercado de servicios jurídicos, al exigir contribuciones empresariales.

Los gobiernos de la India y Nigeria, por ejemplo, designaron otros sectores como áreas prioritarias para la inversión, a las que se debe dirigir cierto porcentaje de la inversión o las ganancias.

Como alternativa, los gobiernos podrían exigir contribuciones empresariales para los servicios jurídicos como un requisito para hacer negocios: en Sierra Leona, un proyecto de ley obligaría a las empresas con inversiones en tierras a gran escala a contribuir a un fondo colectivo para proporcionar servicios jurídicos a las comunidades afectadas.

Esto podría funcionar mejor para los problemas jurídicos específicos de cada sector, en lugar de para los problemas dentro de las comunidades.

En efecto, hay diferentes tipos de problemas que son particularmente aptos para el financiamiento de fuentes de ingresos específicas.

Los problemas de empleo, por ejemplo, podrían ajustarse particularmente bien a los modelos de empresa social o de afiliación, pero es poco probable que atraigan aportaciones filantrópicas.

Es posible que los problemas de acceso a los servicios atraigan aportaciones de la comunidad, mientras que las contribuciones empresariales tal vez no sean pertinentes.

Adoptar un enfoque híbrido es reconocer que algunos problemas en particular son adecuados para tipos específicos de financiamiento. Pensar de esta manera podría ser un punto de partida para explorar modelos de negocio para abordar tipos específicos de problemas jurídicos.

Por último, además de las diferentes fuentes de financiamiento, también es necesario un mayor enfoque en la reducción de costos mediante la desagregación (separar las partes que los reclamantes pueden resolver por sí mismos y recurrir a especialistas para elementos específicos cuando sea fundamental) y el uso de tecnología para proporcionar asistencia jurídica de manera más eficiente. Se pueden encontrar más enfoques de financiamiento, con ejemplos de otros sectores, en un informe reciente de Law and Development Partnership.

Los donantes existentes deben fomentar activamente la financiación híbrida, en ocasiones estableciéndola como requisito para la provisión de fondos, y ayudar a las organizaciones a crear la infraestructura interna necesaria para permitir esta diversificación.

La mayoría de las organizaciones, naturalmente, están muy interesadas en encontrar maneras de hacer que su trabajo sea más sostenible desde el punto de vista financiero, y los profesionales del empoderamiento jurídico siempre están a la búsqueda de sugerencias.

Y, sin embargo, hasta la fecha las innovaciones han ocurrido de forma aislada y a pequeña escala. Es el momento de hacer algo más grande.

¡Ahora que lo sabes, haz valer tus derechos!

cultura.legal19@gmail.com
Fuentehttps://www.opendemocracy.net

Gabriel Alberto Ramírez Nazariego

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