35°

 



Sensación térmica de 42 grados

Viernes 30 de Julio 2010
El Liberal del Sur > Salud y Belleza
Obsoleta, la quimioterapia actual
/Crean un concepto que permita utilizar la reproducción de células madre, mismas que puedan identificar y eliminar las células que hacen que los tumores vuelvan a crecer, sin dañar tejido sano.
SUN Washington, EU
03 de Junio del 2008 | 10:08

La quimioterapia ayudó a Melinda Dutton a superar el cáncer de mama pero afectó severamente su corazón.

Bruce Ogden, quien sobrevivió a un cáncer de próstata que se había extendido hasta los huesos, sufrió cambios drásticos en su cuerpo debido a los medicamentos que tomó para bloquear la testorona que habría acelerado el desarrollo del cáncer. Sally Coplin está casi completamente sorda y no puede producir saliva. Estas son las secuelas que le dejó la radiación recibida para deshacerse de los tumores extendidos en los senos nasales.

Historias como estas son lo que mantiene despierta a la estudiante de medicina Joyce Ma, quien reflexiona sobre algunas teorías que, según ella, harán que las terapias tradicionales- y con frecuencia tóxicas- contra el cáncer sean obsoletas.

"Estamos dañando el poder que tiene el cuerpo humano de sanarse a sí mismo", señaló Ma, aspirante al doctorado en Medicina en la Universidad de California en Davis y que está esperando el registro de dos patentes relacionadas con la reproducción de células madre. ''Si ayudamos al cuerpo a reconocer las células malignas, éste se hará cargo del resto".

El revolucionario concepto consiste en identificar y eliminar las células que hacen que los tumores vuelvan a crecer, sin dañar tejido sano. Esta idea es un tanto esotérica y se encuentra en sus primeras etapas, pero, en general, investigadores del cáncer están de acuerdo en que las estrategias que pueden surgir del estudio de células madre puede transformar el tratamiento convencional contra el cáncer.

"Ya se ha registrado un enorme progreso en el estudio de la biología de células madre relacionadas con el cáncer y prevemos que esto se acelere", dijo el doctor Arnold Kriegstein, director del Instituto de Medicina Regenerativa de la Universidad de California, San Francisco.

Aunque médicos e investigadores están tratando de encontrar la manera de eliminar células malignas y minimizar los daños colaterales, el principio de las terapias convencionales ha sido el mismo durante décadas.

Los orígenes de la quimioterapia se basan en las propiedades que tiene el gas mostaza de matar células. Este gas fue utilizado en la Segunda Guerra Mundial. Actualmente, la mayoría de los medicamentos siguen siendo venenos.

La terapia de radiación daña material genético en las células para que éstas no se puedan reproducir. Aunque nuevas tecnologías han logrado que la radiación sea más certera, no siempre quedan libradas de la radiación las células sanas que están alrededor.

En enero de 2004, Dutton se descubrió una bolita en el pecho sano. Un año después sufrió un infarto. Algunas pruebas detectaron que su corazón había crecido, probablemente a raíz de la quimioterapia que recibió. A pesar de tomar medicamento para proteger el músculo del corazón, dos años después sufrió otro ataque cardiaco.

Actualmente tiene un pequeño desfibrilador en el pecho, el cual le proporciona descargas eléctricas cuando se altera su ritmo cardiaco.

Sally Coplin, de 69 años, cree que los efectos a largo plazo de la quimioterapia y la radiación para combatir el cáncer de nasofaringe cambiaron su personalidad. Antes de ser diagnosticada con cáncer era una mujer activa, voluntaria incansable y amante del buceo. Pero desde entonces, refiere, se siente asilada debido a la falta de audición. La radiación también destruyó sus glándulas salivares.

Bruce Ogden, de 66 años, recibió radiación y tomó dos medicamentos- Casodex y Lupron- para dejar de producir testosterona, pues ésta favorecía el desarrollo de células cancerígenas en la próstata.

Para Ogden, los efectos secundarios han sido impactantes: subió de peso, le crecieron los pechos y sufre bochornos de día y noche. Además de la pérdida de pelo, el deseo sexual también desapareció.

COMENTARIOS DE NUESTROS LECTORES
Haz noticia, manda tu opinión