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Aumenta consumo de "porno" en jóvenes
/El florecimiento de nuevas tecnologías y sobre todo la desintegración familiar fomentan el consumo de material pornográfico a edades cada vez más tempranas.
Sendic Aguirre
07 de Diciembre del 2009 | 00:53
Foto: Agencias
Juan Carlos, un joven de 14 años de edad, apenas llega de su casa le pide a su mamá 12 pesos para irse al chat más cercano. Hace su tarea, investigación que no le toma más de 25 minutos para encontrarla y copiarla. Apenas termina cierra las ventanas de las páginas que ocupó. Y utiliza todo el tiempo restante para observar pornografía.
Los límites sólo los conoce el tiempo que le quedó después de concluir sus labores escolares, ya que en ese lapso puede mirar todo tipo de gráficas y videos que son exclusivamente para adultos, debido a que no hay restricción alguna que los jóvenes no puedan romper.
Lo lamentable es que tanto Juan Carlos, como muchos jóvenes y niños, se encuentran con un cúmulo de información y material pornográfico tan al alcance que es casi imposible que no lo obtengan, por la misma inquietud y las dudas que les genera la edad en la que se encuentran.
Es por ello que especialistas en la materia y personas que trabajan con menores de edad, coinciden en que es precisamente esta época, el momento en que toda una generación de jóvenes y menores de edad pueden desarrollar una adicción a la pornografía tan intensa, como sus instintos les alcancen para generar.
¿Porno? o ¿Por no estar con ellos?
La televisión de paga, tanto de cable como de los sistemas digitales, ofrecen desde temprana hora una gran cantidad de películas, tanto del porno suave como porno fuerte, todo ello dependerá de la cifra de dinero que los usuarios paguen por el paquete que se tenga contratado.
Otra de las modalidades de esta situación que está creciendo a pasos agigantados son los videos pornográficos que circulan por los teléfonos celulares, ya que la disponibilidad y portabilidad que se tiene en la telefonía móvil fomenta este fenómeno.
Lo preocupante es que no solamente se tratan de videos pornográficos de películas hechas con presupuesto, sino de los mismos jovencitos de edades de secundaria y bachillerato teniendo relaciones sexuales con sus compañeros de salón, que van desde una relación de pareja hasta una orgía, con todas las enfermedades y embarazos no deseados que estas acciones puedan acarrear consigo.
Aquí en Coatzacoalcos y la región sur del estado de Veracruz, hay decenas de ejemplos de videos que han sido hechos entre los muchachos de secundarias, preparatorias y universidades. Grabados en salones de clases, patios de escuelas, pasillos de planteles y cuartos de hotel. Así como cientos de fotografías de jovencitas porteñas que suben a páginas de adultos en Internet y que circulan por los correos electrónicos y celulares de muchisimas personas. Jovencitas cuya reputación y la de sus familias se ven mermadas a un alto grado.
Para los jóvenes y niños, hoy el acceso a la pornografía es ilimitado, siempre y cuando sus padres no pongan la especial atención o no les dediquen el tiempo necesario para ayudarlos a hacer sus tareas o explicarles con detenimiento los temas de sexualidad necesarios.
Muy adictiva
A decir de la psicóloga Patricia del Carmen Alor Toledo, cualquier adicción es una necesidad del cuerpo impulsada por el cerebro para recibir placer, es por ello que la pornografía también puede generar una dependencia, tan fuerte como cada quien pueda decidir.
Explica que al igual que las drogas legales e ilegales, los juegos de azar o la comida, la pornografía se convierte en una adicción, cuando las personas hacen de este fenómeno una situación de necesidad tanto física como psicológica de la requieren para estar tranquilos consigo mismo.
“Con las adicciones se llena una necesidad. Y se sabe que es una adicción cuando las personas dejan de hacer cosas importantes por satisfacer esa necesidad. Llegan a ser tan dependientes de ella que cuando no se tiene la pornografía se sienten incómodos con sí mismos, se sienten mal, etcétera”.
Alor Toledo detalla que cuando la pornografía es una problemática de adicción, entran los procesos bioquímicos del cerebro, por lo que se está alerta al menor indicio del porno.
¿Cómo se puede superar una adicción a la pornografía?
-Ello dependerá únicamente de la persona que la tenga y de la fortaleza de su voluntad para poder salir. Porque se puede llevar la terapia con una persona profesional que lo ayude a dejarla, pero si esta persona no tiene la voluntad de dejarla o no la quiere dejar, de nada servirá la terapia.
Sostiene que ha sabido de casos en los que la adicción a la pornografía puede ser originada por los mismos padres de los menores de edad, puesto que les entregan a sus hijos revistas o películas pornográficas para que sepan, a decir de ellos, “cómo hacerse hombres”.
La psicóloga reitera que una adicción a la pornografía es multifactorial, puesto que es un problema que se puede desencadenar por muchos factores, como entorno, grupos sociales, entre muchos otros.
Cotidianeidad
Para Mónica Santiago Martínez, trabajadora social de una escuela secundaria de Coatzacoalcos, en la adolescencia los jóvenes buscan y tienen muchas dudas con respecto a la sexualidad, pero los problemas comienzan cuando ellos tratan de encontrar las respuestas donde no se debe, como la pornografía y la interminable porno en la web.
Reconoce que encontrar material pornográfico en los jóvenes y en especial con los varones es muy cotidiano, puesto que en esta época todos ellos tienen a su alcance muchísimo porno de donde obtener: celulares, videos, revistas, fotografías y hasta hojas impresas.
La trabajadora social admite que toda la pornografía que se les ha hallado a los jovencitos de su plantel, ha sido cuando en coordinación con los padres de familia se realizan los Operativos Mochila.
“Los tipos más comunes de pornografía que hemos encontrado en los alumnos son en revistas con este material para adultos y en los celulares, puesto que tienen en ellos videos o clips de películas y videos de jovencitas teniendo relaciones sexuales con muchachitos de su misma edad.
Santiago Martínez relata que tanto ella como sus compañeros maestros han sido capacitados por parte de especialistas del Sistema Municipal del Desarrollo Integral de la Familia, y del personal de los centros de salud de la Jurisdicción Sanitaria Número XI para ayudar a los jóvenes cuando se presente algún problema de este tipo.
¿Qué pasa cuando le hallan a un jovencito algún tipo de material con pornografía?
-Hablamos con el estudiante de inmediato y se citan a los padres para que entre maestros, papás y alumnos podamos discutir el tema y cómo se puede solucionar entre todos y se debe trabajar porque este problema si no se atiende, se puede transformar en una dependencia- concluye.
Porno original a la baja.
René, trabajador de una tienda dedicada a la renta y venta a las películas pornográficas y artículos sexuales, menciona en una charla que muchos de sus clientes ya son regulares y que se tratan de personas que con regularidad consumen esta clase de productos ya sea una, dos y hasta tres veces por semana.
Situación que a simple vista se puede percatar en la entrada del lugar, donde en una cartulina hay una leyenda “ya abrimos los domingos de las 10:00 hasta las 16:00 horas”, para que toda la clientela sepa que por la demanda existente ahora los siete días de la semana está abierto.
Revela que debido a la piratería y la facilidad con la que se puede conseguir la pornografía en Internet, sus ventas han decaído mucho en los últimos años, ya que por un precio módico se pueden conseguir las películas para adultos en los tianguis y de manera gratuita online.
En ese momento a la tienda llega un señor de avanzada edad e interrumpe la plática.
-Buenas tardes tenía tiempo que no venía a la tienda, ¿estará vigente mi credencial todavía?
-Permítame verificar- le responde René. -Sí, puede usted rentar lo que quiera- añade.
-Mira, quiero tres películas, una de mujer con mujer, otra de hombre con mujer y la última de hombre con hombre- le reitera el cliente.
René le auxilia y le renta las tres películas, y le recuerda que los filmes los tiene que entregar en menos de 48 horas o le causarán recargo.
El trabajador de la tienda finalmente concluye la charla agregando que en ese lugar no se renta ninguna clase de película a los menores de edad, ya que para ello muchos optan por el Internet, donde nadie les pone restricción alguna.
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